lunes, 21 de noviembre de 2016

Segunda tarea: Podcast

¿Cómo estás? yo muy bien tras haber leído este cuento  y me gustaría compartirlo contigo. Espero que llegues a meterte en el papel de estos dos protagonistas con algún buen amigo o amiga tuyo.
Y... ¡acción!

La agenda y el bolígrafo

Una agenda nueva y sin estrenar esperaba en la papelería a su futuro dueño.  Pasaba el tiempo con sus compañeras de estantería, las agendas. Se divertían mucho entre ella, ya que jugaban y pasaban  todo le día juntas. Como sus compañeras se iban porque algún dueño las había comprado, cada vez iban siendo menos, hasta que llegó un día en que la agenda se quedó sola. Echaba mucho de menos a sus amigas y se aburría porque ya no tenía a nadie con quien jugar. 
En la estantería de al lado se encontraba un bolígrafo solitario, le había ocurrido lo mismo que a la agenda y decidió acercarse a ella. La preguntó por qué estaba triste y la agenda le respondió que era porque había perdido a sus compañeros. A parte de perder a sus amigas la agenda se sentía desmotivada. Estaba deseando que alguien anotara en ella las cosas interesantes que le ocurriera a esa persona o recordarla qué tiene que hacer para así sentirse útil. El bolígrafo y ella comenzaron una conversación y a conocerse. A partir de ese día la agenda y el bolígrafo se hicieron grandes amigos, tenían gustos muy parecidos, a ambos les gustaba jugar, dibujar, contar historias y leer libros que son graciosos y otros que cuentan chistes. 
Tras varios días fueron cogiendo confianza y la amistad se fue afianzando. Cuando se juntaban estaban felices y el tiempo se les pasaba volando. Ambos eran jóvenes y aventureros por lo que idearon un plan. Deseaban salir al exterior y conocer mundo, cada día el bolígrafo escribiría en la agenda lo ocurrido y sus próximos planes. Para lograrlo aprovecharían el mínimo despiste por parte del propietario de la papelería cuando abriese la tienda a primera hora de la mañana.  Mientras estuviera preparando el material y haciendo el inventario en el almacén, la agenda y el bolígrafo saldrían de la tienda por la puerta y conseguirían su objetivo. Y así lo hicieron, a la mañana siguiente mientras el propietario estaba en el almacén, la agenda y el bolígrafo se escaparon. Cuando se vieron en la calle sintieron gran alegría y euforia, esa sensación de libertad inmensa. En ese mismo momento se encontraron con un tren dirección Italia y no dudaron en cogerlo. Con sigilo consiguieron colarse en el vagón y llegar a Roma. Allí pasaron una maravillosa semana visitando los sitios más emblemáticos de la ciudad. 
Esta fue la primera de muchas más aventuras. Juntos recorrieron los cinco continentes dando la vuelta al mundo. Viajaron en avión hasta China, sobrevivieron a oleajes muy fuertes en Panamá, volaron en globo sobre la selva del Amazonas, conocieron nuevos culturas, animales y formas de vida. Se convirtieron en unos auténticos aventureros e inseparables amigos. 

Tras varios años de viajes y aventuras decidieron parar un poco el ritmo y asentarse en la ciudad visitada que más les gustó, París. Sin duda ambos se enamoraron de la belleza de la ciudad, su arquitectura, historia, arte, paisaje, cultura y gente. Se mudaron a una biblioteca parisina donde vivía un amigo del bolígrafo. Estaban a gusto en ese lugar, donde conocieron a más libros y bolígrafos a quienes contaban sus historias. Todas las noches, cuando todo el mundo dormía el bolígrafo abría la agenda y leía en voz alta las aventuras que vivieron. Entonces se dieron cuenta que no importa el lugar en el que se encuentre uno, sino con quien compartes tu tiempo.


3 comentarios:

  1. hola bindu.
    ya esta mi grabacion.
    hata pronto.

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  2. Hola Bindu.
    Esta es mi grabacion de la lectura.https://drive.google.com/a/salesianosatocha.es/file/d/0B4o5slYAwbcFUFo4UUlqaEFfN1U/view?usp=drivesdk
    Adios.
    Adrián



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    1. ¡Muy bien, me ha gustado mucho tu Podcast! lo has leído con mucha fluidez.
      Un saludo

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